martes, 2 de abril de 2013

El oscuro destino del acorazado "Novorossiysk"

Novorossiysk. Foto Marina Italiana
Noche del 29 de Octubre de 1955, bahía de Sebastopol. El acorazado "Novorossiysk", buque insignia de la Flota del Mar Negro de la Marina Soviética, se encuentra fondeado a tan solo 300 metros de la costa frente a un hospital militar, en su interior sus alrededor de 1.500 efectivos duermen placidamente. El "Novorossiysk" con sus 29.000 toneladas de desplazamiento era en realidad un buque de origen italiano, en cuya marina sirvió durante la Segunda Guerra Mundial bajo el nombre de "Giulio Cesare" y que fue cedido por Italia a la Unión Soviética en cumplimiento de los términos del tratado de paz y como compensación por los daños causados en la guerra. 





Pues bien, esa misma noche, entorno a la 1:30 de la mañana, una explosión equivalente a 1.200 kilogramos de TNT explosiona con particular violencia bajo el casco del "Novorossiysk" atravesando todo el acorazado de abajo a arriba. A raíz de esta brutal explosión el "Novorossiysk" se da la vuelta y termina por hundirse pocas horas después llevándose con el al fondo de la bahía la vida de 600 marineros.  Mucho se ha especulado sobre la explosión que acabó con el buque más importante de la Marina Soviética aquella noche del 29 de Octubre y lo único que se sabe a ciencia cierta es que la explosión no tuvo en el interior del buque. Los depósitos de combustible se hallaban vacíos por lo que fueron descartados y si la detonación hubiera tenido lugar en la Santabárbara se hubiera producido una explosión de tal magnitud que no solo el "Novorossiysk" se hubiera hundido sino que se hubiera llevado por delante  varios buques anclados a su alrededor. Por otra parte posteriores análisis indicaron que la explosión dejó el casco deformado hacia su interior por lo que quedaba claro que la explosión provenía de fuera del buque.

Novorossiysk boca abajo. Autor desconocido
Oficialmente su hundimiento se atribuyó a la detonación accidental de una mina magnética olvidada desde la Segunda Guerra Mundial por los alemanes tras abandonar a la carrera Sebastopol debido el avance soviético aunque esta teoría no está exenta de algunas sombras. Según se cuenta la zona ya fue examinada anteriormente y varios barcos anclaron en ella sin ningún problema, por otra parte las baterías de las minas magnéticas alemanas tenían una duración de 9 años por lo que por entonces, más de 10 años después tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, difícilmente podrían seguir operativas. Por ultimo según se cuenta el daño causado fue demasiado grande para una mina y el cráter dejado en la bahía demasiado pequeño aunque en favor de esta teoría podemos decir que en los años posteriores a este incidente aun se encontraron 19 minas más, 3 de las cuales se encontraban a menos de 50 metros del lugar del incidente.
Escudo de la decima flotilla MAS. Foto Wikimedia

Otra teoría viene a indicar que en realidad fueron los italianos los que hundieron el "Giulio Cesare" al más puro estilo "la maté porque era mía" tras la humillación que significo para ellos la entrega del buque a los soviéticos. No en vano los italianos fueron los primeros del mundo en desarrollar comandos de sabotaje submarino, a llamada "Décima Flotilla de Asalto MAS" (Décima Flottiglia Mezzi d'Assalto), cuyas capacidades quedaron  sobradamente demostradas tras adentrarse el 18 de Diciembre de 1941 a lomos de torpedos pilotados por hombres rana en el por entonces puerto británico de Alejandría aprovechando que la red del puerto se abrió para dejar entrar varios buques aliados y salir indemnes con posterioridad tras hundir los acorazados Valiant y Queen Elizabeth. Por otra parte los comandos de submarinistas italianos, especialmente activos durante la Segunda Guerra Mundial, conocían bien la bahía de Sebastopol ya que participaron en varias incursiones en sus aguas durante la toma de la ciudad llevada a cabo por los alemanes en las que hundieron dos submarinos soviéticos y diversos buques de transporte militar.

Los MAS en acción. Autor desconocido
Investigaciones posteriores revelaron que por otra parte aquella noche del 29 de Octubre el puerto de la Flota del Mar Negro se encontraba completamente indefenso frente a comandos de este tipo. Sus redes de protección se encontraban recogidas y sus hidrofonos se encontraban desactivados, mientras que los buques de la División de Defensa Submarina encargada de la protección del puerto se encontraban lejos por lo que nadie estaba vigilando el acceso a la bahía. Para terminar de rematar la faena según se cuenta poco después del hundimiento del "Novorossiysk" varios submarinistas italianos fueron condecorados sin razón aparente aunque de esto no hay ningún tipo de prueba ni escrita ni fotográfica...


Hombre rana británico. Foto UK Goverment
La otra unidad capaz de llevar a cabo un ataque de tal envergadura era la Flotilla Numero 12 de Gran Bretaña. Entrenada tras la guerra por prisioneros italianos de la MAS y encargados de defender la base aeronaval de Gibraltar frente a los comandos italianos durante la Segunda Guerra Mundial la Flotilla 12 era considerada por muchos como la unidad de comandos de submarinistas más capaz que. ¿Pero porque querrían los británicos hundir el "Novorossiysk"? La Unión Soviética obtuvo la bomba atómica en 1949 y en 1955 se empezó a plantear la posibilidad de embarcar algunas de estas bombas para dar más movilidad al arsenal nuclear. La idea de que existiesen barcos con bombas nucleares que pudieran comprometer la seguridad de la isla británica según muchos no era algo que agradase en Londres y dado que el "Novorossiysk" parecía ser el candidato perfecto por tamaño para embarcar ingenios nucleares, los británicos, según indica la teoría de la conspiración, decidieron acabar con esta posibilidad cortando el problema de raíz: ya que no les podemos quitar la bomba al menos les quitamos el barco.

A decir verdad cuesta creer que en plena guerra fría tanto italianos como británicos se arriesgasen a poner en peligro la frágil paz que por entonces existía provocando la mayor tragedia marítima de la historia de Rusia por una cuestión de honor o por no querer que el barco se usase como vector nuclear. ¿Pero si de verdad todo había sido obra de un comando quien tenía la suficiente valentía (o la inconsciencia) de cometer tal acción sin correr el riesgo de desatar el holocausto nuclear en caso de ser descubierto?

Krushchev. Foto Bundesarchiv
En el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética celebrado el 29 de Octubre de 1957, dos años después del hundimiento del "Novorossiysk", el por entonces Secretario General Nikita Khrushchev dijo: 
"Se nos ha propuesto invertir más de 100 billones de rublos en la Armada para construir viejos barcos a motor equipados con artillería convencional y nos hemos opuesto. Hemos destituido a Kuznetsov por ser incapaz de pensar y defender los intereses de la Armada. Todo necesita ser evaluado de nuevo de una manera moderna, debemos de construir una potente flota pero antes de nada debemos de contar con una potente flota submarina armada con misiles"
Las investigaciones derivadas del hundimiento del "Novorossiysk" provocaron un terremoto en la cadena de mando de la Marina Soviética. Varios y poderosos miembros de la Marina encararon el pasillo de la reserva y en 1956 el Comandante en Jefe de la Armada Soviética, el Almirante Nikolai Gerasimovich Kuznetsov, fue destituido e inhabilitado de su puesto como último responsable de la tragedia.


Almirante Kuznetsov. Foto Wikipedia
Según cuentan algunos los intereses de la cúpula de la URSS, tal y como manifestó Khrushchev en 1957, y los planes de Kuznetsov sobre el futuro de la Armada discurrían por caminos diferentes. Mientras Kuznetsov tenía una visión clásica en la que veía una Armada equipada con numerosos acorazados y cruceros pesados armados hasta la bandera de potentes cañones en el PCUS alguien había sugerido que en la guerra moderna estos barcos no servían para nada y que lo más importante era contar con una potente flota de submarinos equipados con potentes misiles. El problema para el PCUS residía en que Kuznetsov era un tipo demasiado respetado y con el suficiente poder como para que nadie se atreviese a encararlo por lo que la teoría de la conspiración sugiere que en los oscuros despachos del Kremlin se tramó una maniobra junto con el KGB para descabezar la Armada y poner a su mando a Almirantes más afines con los propósitos del la cúpula del Partido. El precio iba a ser alto, nada más y nada menos que el mayor desastre naval de la historia ocurrido en Rusia… Y eso no es todo, por su fuera poco aun queda una teoría de la conspiración más que sugiere que la KGB decidió hundir el barco con el propósito de posteriormente culpar a Turquía y justificar la ocupación del Bósforo y de los Dardanelos con objeto de controlar completamente el acceso y salida de cualquier barco al Mar Negro, plan que teóricamente la KGB anularía con posterioridad dada la tremenda magnitud de la tragedia.


Restos del buque camino del desguace. Foto SevastopolSu
Difícilmente nunca sabremos que fue lo que provocó el hundimiento del "Novorossiysk" ya que el buque fue desguazado poco después por lo que no queda ninguna prueba sobre la que trabajar. No obstante si algo había claro es que este tipo de tragedias no podían volver a suceder, era preciso desarrollar un sistema de vigilancia portuaria que fuera capaz de detectar minas, identificar intrusos y en caso de que estos tuvieran aviesas intenciones atacarles.


5 comentarios:

  1. Muchas gracias por descubrirnos esta historia.
    No deja de ser curioso cómo se parece a lo que ocurrió con el "Maine" en La Habana y eso da aún más pábulo a teorías conspiranoicas.

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  2. Muy interesante la historia, no la conocía.

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  3. Excelente reseña. No me imaginé que el Guiulio Cerare acabara asi.

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  4. No deja de ser uhn punto irónico que el único portaaviones de la flota rusa, un tipo de nave que no entraba en los cálculos de Kuznetsov, tenga su nombre...

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