domingo, 25 de agosto de 2013

El arte de la guerra (27): Los MiGs secretos de norteamerica

Red Eagles. Un libro de Steve Davies
A todos los que os interese este tema os recomiendo la lectura del libro de Steve Davies titulado “Red Eagles: America’s Secret MiGs” el cual podéis conseguir dedicado en la pagina de Steve AQUÍ . Yo el libro no lo he leído entero aunque si que he podido echar un vistazo y es la mar de interesante. El libro, sin ser un compendio técnico profundo sobre las singularidades de los cazas analizados en el marco del programa Constant Peg si parece dar una visión amplia de lo que fue todo el programa desclasificado en 2006. 



MiG-21 de la USAF. Foto USAF
En ESTE interesante hilo del foro ForumKeypublishing dedicado al libro de Steve podéis ver acaloradas discusiones entre antiguos pilotos soviéticos con Steve, participaciones de algún mecánico que participó en Constant Peg y testimonios de algún piloto de pruebas que voló MiGs durante años en el marco de este programa, concretamente en el hilo enlazado participa Bandido 42. Siendo interesantísimas muchas de las aportaciones me quedo con las siguientes de Bandido 42, alguien que con toda seguridad sabe de lo que habla tras haberse pasado mas de 20 años pilotando MiGs en uno de los programas mas secretos de la USAF:
"Sabíamos que nuestros modelos de MiG-23 tenían menos capacidades que los últimos modelos operativos en la Fuerza Aérea Soviética. Nos hubiera encantado tener modelos más nuevos como el ML con el radar High Lark pero por alguna razón que aun sigo sin entender Rusia no nos dejaba tenerlos. ¿Puedes comprenderlo?"
Bandidos... Foto USAF
"¿Preguntas porque no volábamos con las tácticas del Pacto de Varsovia? (respuesta relativa a una polémica anterior del hilo en la que se dijo que el escuadrón de Constant Peg no volaba como los escuadrones del Pacto de Varsovia) Pues porque no queríamos. Si eso hubiera sido lo que buscábamos (control aéreo estricto y rígido, pegar y huir (hit & run), interceptaciones pero poco o sin "dogfight") habríamos simulado los MiG-21 con F-5 y los MiG-23 con F-111 y ya está. Nuestra misión era diferente. Queríamos estar seguros de que la primera vez que nuestros chicos se encontrasen con un MiG en combate no fuera la primera vez que veían combatir a un MiG. Y queríamos estar seguros de que no había sorpresas. Queríamos ponerles en el peor escenario posible. Queríamos enseñar a nuestros chicos lo que el avión era capaz de hacer cuando era volado por gente bien entrenada, agresiva y conocedora de las tácticas de combate y capacidades de los aviones y pilotos de la USAF. Cuando dejé el escuadrón en 1987 lo único que me lleve fue el parche que llevaba en mi mono de piloto y una placa de despedida. Nada más. Todo en el programa era secreto y altamente clasificado y compartimentado. Nadie sabía lo que sabían los demás. Yo fui oficial de operaciones casi un año y ni yo ni el Comandante del Escuadrón sabíamos lo que algunos de los chicos iban a hacer cuando hacían un viaje esporádico".
Foto USAF

"Leed el libro y intentad ver el programa desde una óptica a mas alto nivel y no os fijéis tanto en los detalles y piezas que componen ese gran dibujo. El libro de Steve me ha permitido retomar el contacto con algunos colegas olvidados y pienso que ha hecho un gran trabajo. Todos los chicos con los que he hablado piensan lo mismo. Nunca pensé que disfrutaría leyendo algo sobre el programa pero lo he hecho y he aprendido cosas que no conocía. La reseña mas importante es que en mas de 10 años que el programa estuvo en funcionamiento realizamos mas de 15.000 salidas en MiGs y entrenamos a mas de 6.000 pilotos de la USAF, Navy y Marines. No se de ningún otro país que haya realizado algo ni remotamente similar".
 
MiG-23 cubano en la base Naval de Boca Chica del desertor Orestes Lorenzo. Foto vía SecretosCuba

"Algunas cosas que me gustaban del MiG-23. Primero, si tu objetivo era ir rápido (pero que muy rápido) el MiG-23 era tu avión. Cuando esas alas pasaban de 45 a 72 grados podías sentir como el avión se desprendía de la fricción y la aceleración era impresionante. De hecho el MiG-23MS es el avión más veloz que jamás he volado lo cual me lleva a hablar del avión. A mi personalmente me gustaba el motor del 23, especialmente el R-9 del MS. Era grande y poderoso. La pluma del postquemador y los diamantes de choque eran especialmente bellos al amanecer cuando empezaba a aparecer la luz. Me gustaba el throttle, no lo parecía pero los botones funcionaban muy bien. La visibilidad trasera era mala principalmente debido a la estructura alta de la carlinga y al asiento eyectable pero aprendí a echarme hacia delante y girar la cabeza evitando golpear el casco con el asiento"
 
Foto de la Fuerza Aérea de Israel evaluando el 23 de autor desconocido

"Me gustaba el periscopio (sistema para poder mirar detrás). Las calidad óptica era muy buena  no ponía nada como "los objetos parecen mas cercanos de lo que en realidad están " impreso en el (leyenda que se puede encontrar inscrita en todos los espejos retrovisores de los Estados Unidos). Cuando queríamos salir de un combate era sencillo girar el avión y ver al adversario por el periscopio. Si se encontraba a 3.000 pies podía decir la distancia basada en el el periscopio con un error de 100 o 200 pies, si se encontraba entre 3.000 y 12.000 el margen de error eran 1.000 pies y si estaba a más de 12.000 veía un punto, podía verlos pero no sabia la distancia"
MiG-23 en Museo de Israel. Foto Bukvoed

"La ergonomía no era buena pero como he dicho era un caza de tercera generación. El Phantom también lo era, y a pesar de que su cockpit me gustaba más no es que fuera muchísimo mejor. Antes de volar el 23 siempre que nos advertían sobre el "atrapa-nudillos" (" Knuckle Rapper") del ángulo de ataque, nosotros nos reíamos, tras volarlo nunca más volvimos a reírnos. (aclaración: el Knuckle Rapper era un sistema según el cual cuando mantenías un alto ángulo de ataque, mas de 17 grados, se levantaba y te golpeaba los nudillos con fuerza hasta que dejases de tirar del stick. Estaba ahí para decirte que no mantuvieses altos ángulos de ataque. El problema era que el MiG-23 despegaba muy fuerte y los pilotos tendían a levantarlo mucho por lo que recibían un duro castigo). Me gustaba el atrapa-nudillos. El primer aviso de alto ángulo de ataque en el Phantom era una voz en el casco, lo cual se mezclaba con las comunicaciones por radio. No estaba mal pero distraía un poco. No obstante ese sistema no podía competir ni de lejos con una pinza estrujándote los nudillos para avisarte. Nos gustaba jugar con el , tirar un poco hasta que empezaba a apretar, soltarlo, empezar de nuevo y volverlo a soltar, era la manera de estar seguros de tener su capacidad disponible".
La amenaza. Foto US-GOV

"Así que había muchas cosas que me gustaban del MiG-23. Las que me disgustaban era su intolerancia a romper un poco los limites del ángulo de ataque y el aviso completamente inadecuado que te daba cuando las cosas se habían puesto realmente feas y era casi demasiado tarde. El Phantom daba mas avisos, podía cabecear, el ala se movía 30 grados o más y los pedales empezaban a vibrar, después la estabilidad se veía comprometida y el morro empezaba a moverse. Raramente entrabas en perdida. El MiG-23 daba pocos avisos y casi siempre entraba en perdida, las buenas noticias al menos en mi caso es que lograba salir de la perdida fácilmente. Solo quería que supieseis que a algunos nos gustaba el MiG-23 aunque desde luego nunca nos enfretaríamos con el a un caza de cuarta generación".




1 comentario:

  1. Enhorabuena por la saga Miguel! Os dejo un link bastante interesante en el que relatan algunas acciones de combate llevadas a cabo por Mig-23 Sirios, Libaneses, Iraquies...

    http://foro.rkka.es/index.php?topic=478.0

    Nus Vemus!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...